jueves, 20 de agosto de 2015

Una especie no sostenible de superdepredadores, los humanos

Una investigación publicada en la revista Science revela una nueva visión detrás de las extinciones generalizadas de fauna: el superdepredador humano, que da prioridad a los beneficios a corto plazo, provoca cambios extremos en las cadenas de alimentación de todo el mundo.

Una investigación publicada hoy en la revista Science por un equipo dirigido por Chris Darimont, profesor de Geografía en la Universidad de Victoria (Canadá), presenta una nueva visión detrás de las extinciones de fauna generalizadas.

Según este estudio, la forma en la que los humanos matan a otras especies en plena edad reproductiva puede haber tenido implicaciones profundas tanto en los sistemas terrestres como marinos.

La extinción masiva y la reestructuración de las redes alimentarias y los ecosistemas son "resultados extremos en los que los depredadores no humanos rara vez se imponen", explica Darimont.

Para evaluar la naturaleza de la depredación humana en comparación con la no humana, los investigadores llevaron a cabo un análisis de 2.125 especies de depredadores de diferentes partes del mundo, en entornos marinos y terrestres.

Los resultados revelan que los humanos tienden a cazar adultos de otras especies en índices hasta 14 veces superiores a otros depredadores, con una explotación particularmente intensa de carnívoros terrestres y peces.

"Nuestra tecnología tiene una capacidad de asesinato perversamente eficiente. Los sistemas económicos globales y la gestión de recursos, que dan prioridad a los beneficios a corto plazo para la humanidad, han dado lugar al superdepredador humano", dice Darimont, también director científico de la Fundación Raincoast Conservación. "Nuestros impactos son tan extremos como nuestro comportamiento y el planeta sufre la carga de nuestro dominio rapaz".

Los seres humanos cazan y matan a los grandes carnívoros terrestres –tales como osos, lobos y leones– en una proporción nueve veces mayor a la tasa en la que estos animales depredadores se matan unos a otros en la naturaleza.

Con respecto a las industrias pesqueras, los autores descubrieron que los efectos de la depredación eran incluso más pronunciados en el océano Atlántico, lo cual, según los científicos, es resultado de una explotación masiva más prolongada, y refleja cómo la escasa cantidad de ejemplares de una presa puede llevar a una aprovechamiento agresivo.

Este comportamiento de depredación tan particular de los humanos puede tener impactos significativos en los ecosistemas ya que, por ejemplo, altera los fenotipos morfológicos y de recorrido vital de otras especies, modifica la capacidad reproductiva de las poblaciones y transforma las interacciones ecológicas de las redes alimentarias.

Fuente: P. Huey/ Science


A por las presas adultas

"Mientras que los depredadores se dirigen principalmente a las crías, los seres humanos se decantan por el 'capital reproductivo' explotando a las presas adultas", apunta Tom Reimchen, coautor de la investigación y profesor de Biología en la misma universidad canadiense.

Reimchen formuló originalmente estas ideas durante una investigación a largo plazo con peces de agua dulce en un lago remoto en Haida Gwaii, un archipiélago en la costa norte de la Columbia Británica (Canadá). El conjunto de datos del estudio incluye la vida silvestre y tropical, a los sistemas de pesca de todos los continentes y océanos, excepto la Antártida.

Los autores piden urgentemente reconsiderar el concepto de ‘explotación sostenible’ en la gestión de la vida silvestre y la pesca. Argumentan que un modelo realmente sostenible significaría un cambio cultural, económico e institucional que ponga límites a las actividades humanas para seguir más de cerca el comportamiento de los depredadores naturales.

Referencia
  • Chris T. Darimont, Caroline H. Fox, Heather M. Bryan, Thomas E. Reimchen. "The unique ecology of human predators" Science 349 (6250): 858 - 860.

lunes, 17 de agosto de 2015

5º Informe de evaluación sobre el Cambio Climático, la ciencia habla y alerta sobre el calentamiento del planeta

Abrumadoras previsiones nos exponen las 2 primeras partes del 5º Informe de evaluación sobre el Cambio Climático, elaborado por científicos del IPCC - Panel Intergubernamental de expertos sobre Cambio Climático, que desde el pasado mes de septiembre del 2013 y durante este año.

Un detallado informe, dividido en 4 partes, que agrupa la información minuciosa del calentamiento del planeta, su evolución e impacto en diferentes escenarios y sus previsiones a corto y largo plazo.

Este informe nos confirma todos los estudios anteriores, disipándose cualquier duda sobre sus causas y consecuencias.

Así evoluciona el cambio climático a nivel mundial y regional.

Las emisiones continuas de gases de efecto invernadero causarán un mayor calentamiento y nuevos cambios en todos los componentes del sistema climático. Para contener el cambio climático, será necesario reducir de forma sustancial y sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero.

Previsiones según base científica.

Se estima que para finales del siglo XXI, la temperatura global en superficie sea superior en 1,5ºC a la del período entre 1850 y 1900 para todos los escenarios considerados de trayectorias de concentración representativas (RCP), excepto para el escenario RCP2,6. Es probable que esa temperatura sea superior en 2ºC para los escenarios RCP6,0 y RCP8,5, y más probable que improbable que sea superior en 2°C para el escenario RCP4,5. El calentamiento continuará después de 2100 en todos los escenarios RCP, excepto para el RCP2,6. El calentamiento continuará mostrando una variabilidad entre interanual y decenal y no será uniforme entre las regiones.

Los cambios que se producirán en el ciclo global del agua, en respuesta al calentamiento durante el siglo XXI, no serán uniformes. Se acentuará el contraste en las precipitaciones entre las regiones húmedas y secas y entre las estaciones húmedas y secas, si bien podrá haber excepciones regionales.

Los océanos mundiales seguirán calentándose durante el siglo XXI. El calor penetrará desde la superficie hasta las capas profundas de los océanos y afectará a la circulación oceánica.

Se prevé que la cobertura de hielo del Ártico siga menguando y haciéndose más delgada, y que el manto de nieve en primavera en el hemisferio norte disminuya a lo largo del siglo XXI a medida que vaya aumentando la temperatura media global en superficie. El volumen global de los glaciares continuará reduciéndose.

El nivel medio global del mar seguirá aumentando durante el siglo XXI. En todos los escenarios de trayectorias de concentración representativas (RCP), es muy probable que el ritmo de elevación del nivel del mar sea mayor que el observado durante el período 1971–2010, debido al mayor calentamiento de los océanos y a la mayor pérdida de masa de los glaciares y los mantos de hielo.

El cambio climático afectará a los procesos del ciclo del carbono de un modo que agudizará el aumento de CO2 en la atmósfera (nivel de confianza alto). Las nuevas incorporaciones de carbono en los océanos provocarán una mayor acidificación de estos.

Las emisiones de CO2 acumuladas determinarán en gran medida el calentamiento medio global en superficie a finales del siglo XXI y posteriormente. La mayoría de los aspectos del cambio climático perdurarán durante muchos siglos, incluso aunque pararan las emisiones de CO2, lo que supone una notable inexorabilidad del cambio climático durante varios siglos, debido a las emisiones de CO2 pasadas, presentes y futuras.

EL 5º informe de evaluación sobre el Cambio Climático, es el estudio más completo y reciente, (en el que han participado más de 2.000 científicos de todo el mundo) con el que contamos para tomar las medidas pertinentes e inmediatas para afrontar los desafíos del calentamiento del planeta.

¿Por qué se escribió este informe?

La decisión de elaborar un Quinto Informe de Evaluación (AR5) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), con tres contribuciones de los Grupos de Trabajo y un Informe de Síntesis, fue tomada por los gobiernos miembros de la IPCC en su 28ª reunión en abril del 2008.

Ha contado con la contribución de miles de científicos y expertos de todo el mundo, trabajando coordinadamente en 3 grupos de trabajo y un informe de síntesis, de la siguiente manera:

El (GT-I) Grupo de Trabajo I, evalúa la "base científica del cambio climático", informe presentado el pasado 27 de Septiembre de 2013, Estocolmo, Suecia.
El (GT-II) Grupo de Trabajo II, evalúa "impactos, adaptación y vulnerabilidad", presentado el pasado 31 de Marzo de 2014, Yokohama, Japón
El (GT-III) Grupo de Trabajo III, evalúa la "mitigación del cambio climático", presentado el13 de Abril 2014, Berlín, Alemania.

Referencias y videos




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miércoles, 15 de julio de 2015

Compaginar agricultura alimentaria con agricultura de biocombustibles

Fuente: NCYT
Le pedimos mucho a la tierra: alimentar al mundo con cultivos, energizarlo con bioenergía, y retener nutrientes para que no contaminen nuestra agua y el aire. Para ayudar a los campos agrícolas a satisfacer a estas altas exigencias, unos científicos del Laboratorio Nacional estadounidense de Argonne en Illinois se encuentran diseñando formas de mejorar, y esperemos que optimizar, el uso del suelo.

Colaborando con una comunidad agrícola en la zona central del estado de Illinois, el equipo de la agrónoma Cristina Negri está encontrando formas de alcanzar simultáneamente tres objetivos: maximizar la productividad agrícola, cultivar biomasa para biocombustibles y ayudar a proteger el medio ambiente. Resulta que estas metas no son necesariamente excluyentes entre sí.

Ante todo, hay que ver a cada campo agrícola no como unidad sino como un conjunto de unidades distintas.

Negri y sus colaboradores hicieron una minuciosa recolección de datos y realizaron un cuidadoso análisis de los mismos, tomando como ejemplo práctico un maizal.

En el campo analizado, hallaron que las zonas con la menor producción tenían también la menor retención de nitrógeno. Estas secciones de tierra son doblemente problemáticas, por cuanto son poco rentables para el agricultor y además dañan el medio ambiente.

Plantar cultivos bioenergéticos en parcelas donde los vegetales alimenticios están teniendo dificultades para crecer podría proporcionar biomasa útil y también limitar el paso del fertilizante de nitrógeno hacia vías acuáticas, todo ello sin mermar los beneficios del agricultor. (Ilustración: John Moreno / Argonne National Laboratory)

Plantar cultivos de bioenergía en una tierra poco productiva podría resolver ambos problemas, el medioambiental y el económico. Todo lo que se necesita es un entorno multifuncional, donde los recursos sean gestionados eficientemente y los cultivos sean situados en la posición ideal del suelo. El equipo de Negri ha llegado a la conclusión de que, en bastantes casos, plantar cultivos bioenergéticos en parcelas donde los vegetales alimenticios están teniendo dificultades para crecer podría proporcionar biomasa útil y también limitar el escurrimiento del fertilizante de nitrógeno hacia vías acuáticas, todo ello sin mermar los beneficios del agricultor.

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martes, 14 de julio de 2015

La disponibilidad mundial de Agua en el futuro

Fuente NCYT
Muchas de las cuestiones apremiantes sobre el clima de la Tierra giran en torno al agua. Siendo las sequías y las inundaciones un problema creciente, la gente quiere saber cuánta agua estará disponible en años y decenios venideros.

Para ayudar a responder a estas preguntas, un nuevo estudio de la NASA proporciona estimaciones sobre los movimientos globales del agua dentro del ciclo hidrológico de principios de este siglo. Esta información ayudará a hacer predicciones sobre la disponibilidad futura del agua.

El ciclo hidrológico es, a grandes rasgos, el itinerario que sigue el agua en el medio ambiente, y en sus diferentes formas, por ejemplo, líquida, gaseosa y sólida. Incluye al agua dulce utilizada en los hogares y para la agricultura. Cualquier cambio en los patrones sobre dónde caen la lluvia, la nieve o el granizo como consecuencia de un clima cambiante podría tener un enorme impacto para comunidades de todo el mundo.

El nuevo estudio, a cargo del hidrólogo Matt Rodell, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, en Greenbelt, Maryland, Estados Unidos, es una contabilización rigurosa de los movimientos del agua de la Tierra desde 2000 a 2010, y es el primero que se basa solo en observaciones por satélite y en modelos de integración de datos.

Las nuevas estimaciones se han obtenido al mismo tiempo que las de la cantidad de energía solar disponible para calentar y mover el agua en el medio ambiente. Un día más caluroso en el exterior implica, por ejemplo, que se evapore más agua desde el suelo, las plantas o el océano, de manera que obtener un número sobre la cantidad de calor ayuda a los científicos a obtener otro sobre la cantidad de agua que se eleva hacia la atmósfera y que es después transportada por los vientos a otras partes del mundo. Evaluar estos dos componentes principales del sistema climático de la Tierra es el primer paso para evaluar cómo los patrones del agua y la energía podrían verse afectados por el cambio climático global.

El ciclo hidrológico describe cómo se evapora el agua de la superficie terrestre, se eleva hacia la atmósfera, se enfría, se condensa en forma de nubes y cae de nuevo a la superficie como precipitación. (Foto: NASA)
                                                    
Los resultados muestran que cada año el calor del Sol evapora 449.500 kilómetros cúbicos (107.841 millas cúbicas) de agua de los océanos del mundo. Como referencia, los Grandes Lagos en Estados Unidos contienen 22.700 kilómetros cúbicos (5.446 millas cúbicas) de agua. En tierra firme, 70.600 kilómetros cúbicos (16.938 millas cúbicas) de agua se evaporan del suelo y la vegetación. La humedad se recoge como vapor de agua en la atmósfera, y los vientos la empujan hacia otras partes del mundo donde se condensa en forma de nubes, lluvia, nieve y granizo.

Los científicos han calculado también que cada año caen 403.500 kilómetros cúbicos (96.805 millas cúbicas) de precipitaciones, y que 116.500 kilómetros cúbicos (27.950 millas cúbicas) lo hacen sobre tierra. De la precipitación sobre ella, 45.900 kilómetros cúbicos (11.012 millas cúbicas) se mueve a través de arroyos y ríos, y 70.600 kilómetros cúbicos (16.938 millas cúbicas) se evapora hacia la atmósfera.

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lunes, 13 de julio de 2015

¿Cómo afecta la iluminación artificial el patrón de vuelo de los Murciélagos en la ciudad?


#Biología #BiodiversidadUrbana
Investigadores de la Universidad de Birmingham han descubierto que los murciélagos que viven en ciudades se mueven menos de árbol a árbol en áreas con mucha luz, según un estudio publicado en Global Change Biology.

Para mantener una alta biodiversidad en las ciudades, los animales salvajes deben poder moverse entre hábitats, que a menudo están separados por superficies pavimentadas, edificios y carreteras. Los murciélagos estudiados en este experimento salen por la tarde, a menudo en zonas residenciales, para alimentarse de pequeños insectos en jardines, arroyos y otros espacios verdes. Para buscar estas zonas de alimento a menudo siguen las mismas rutas a lo largo de líneas de árboles, que se cree que les protegen de depredadores y vientos fuertes.


Los investigadores, junto a compañeros de la Universidad de Lancaster, estaban estudiando el impacto de la luz artificial en las especie de murciélagos Pipistrellus pipistrellus, el pequeño murciélago de ciudad más común,  que se encuentra en muchos parques de ciudades del Reino Unido. Querían descubrir si sus patrones de vuelo se veían afectados por la distancia entre los árboles y la iluminación del espacio intermedio. Descubrieron que los murciélagos cruzaban a través de las partes más oscuras de los espacios y que las zonas donde hay bastante iluminación se convierten en barreras para el movimiento. De forma importante, este efecto barrera variaba según el ancho del hueco en la línea de árboles – los murciélagos toleraban fuerte iluminación en espacios estrechos, pero incluso bajos niveles de luz en espacios más grandes eran suficiente para evitar que cruzaran.

“La capacidad de moverse libremente es clave para la salud individual de los murciélagos y la resistencia de la población general de murciélagos”, asegura James Hale, de la Escuela de Geografía, Tierra y Ciencias Ambientales de la Universidad de Birmingham, que dirigió el estudio. “La intensificación y expansión de la iluminación debido a la capacidad de las tecnologías más baratas y más eficientes energéticamente podrían suponer un auténtico problema para el movimiento en ciudades de los murciélagos. Comprender los factores que afectan el movimiento entre distintos hábitats es por tanto importante para la supervivencia y conservación de especies urbanas. Nuestros modelos predicen que el movimiento sería más restringido en el centro urbano, lo que podría explicar por qué incluso esta especie común de murciélago se encuentra rara vez en áreas intensamente desarrolladas”.


"Hemos centrado nuestro estudio en el pipistrelo común”, prosigue, “pero la conducta de vuelo de otras varias especies de murciélagos podrían también verse influidas por la luz artificial. Se necesita más investigación para explorar la alteración potencial del movimiento en otras especies”. Gemma Davies del Centro de Medio Ambiente de la Universidad de Lancaster, coautora del estudio, asegura que el siguiente paso lógico para esta investigación sería utilizar estos descubrimientos en el proceso de planificación de ciudades y pueblos, “identificando áreas donde las poblaciones de murciélagos son bajas, y rebajar o colocar escudos estratégicamente en las farolas y estrechar los huecos en las redes locales de árboles”.


Referencia
  • The ecological impact of city lighting scenarios: exploring gap crossing thresholds for urban bats (Global Change Biology) DOI: 10.1111/gcb.12884

jueves, 2 de julio de 2015

Grandes represas hidroeléctricas afectan la biodiversidad

Ampliamente aclamadas como fuentes "verdes" de energía renovable, se han construido represas hidroeléctricas en todo el mundo a una escala sin precedentes.

Ahora, una investigación de la Universidad de East Anglia , en Reino Unido, revela que estos grandes proyectos de infraestructura están lejos de ser amigables con el medio ambiente. Su estudio, publicado este miércoles en Plos One, revela los efectos drásticos de la principal represa amazónica de Balbina en la biodiversidad de la selva tropical.

Represa Balbina desde el espacio

En concreto, alerta de una pérdida de mamíferos, aves y tortugas de la gran mayoría de las islas provocada por la creación de este gran lago artifical, uno de los mayores reservorios hidroeléctricos del mundo. Comenzó a operar en 1989 y ocupa 2.360 kilómetros cuadrados.

La autora principal, Maíra Benchimol, exestudiante de doctorado en la Universidad de East Anglia (UEA) y ahora en la Universidad Estadual de Santa Cruz, Bahía, Brasil, explica: "Las represas hidroeléctricas se han considerado como una fuente no contaminante de energía renovable y en los últimos años se han construido para abastecer las crecientes demandas de energía de los países tropicales emergentes".

"Estudios anteriores han demostrado que las grandes represas generan graves pérdidas en los ingresos de la pesca, aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero y los costos socioeconómicos para las comunidades locales. Nuestra investigación añade pruebas de que la biodiversidad forestaltambién paga un alto precio cuando se construyen grandes represas", alerta.

El profesor Carlos Peres, de la Escuela de Ciencias Ambientales de la UEA, detalla:"Por supuesto, se sabe ampliamente que las represas causan pérdidas masivas de población en las especies terrestres y arborícolas dentro de las áreas forestales de las tierras bajas que se inundan. Sin embargo, sólo estamos empezando a darnos cuenta de la impactante magnitud de las extinciones en áreas forestales que permanecen fuera del agua como islas hábitat".

"El gobierno brasileño está planeando construir cientos de nuevas presas en algunas de las regiones de bosques tropicales más biodiversos del mundo. Sin embargo, deben sopesarse cuidadosamente los altos costos de la biodiversidad de las mega represas frente a los beneficios de la producción de energía hidroeléctrica".


La presa de Balbina en la Amazonía Central de Brasil es una de las mayores represas hidroeléctricas del mundo en términos de superficie total inundada. La creación de esta presa hizo que un paisaje anteriormente ininterrumpido de continuo bosque imperturbable se convirtiera en un archipiélago artificial de 3.546 islas.

El equipo de investigación realizó análisis intensivos de la biodiversidad durante más de dos años en 37 islas aisladas por el embalse hidroeléctrico y tres zonas forestales continuas vecinas. También estudiaron la tierra y los árboles habitados por vertebrados en estos 40 sitios forestales. Más investigación realizada por estos expertos se centró en las plantas y utilizó imágenes satelitales de alta resolución para entender mejor el nivel de degradación de los bosques en las islas.

Entre los resultados obtenidos, destaca una clara evidencia de pérdida generalizada de los animales en las islas forestales tras 26 años de aislamiento, incluso bajo el escenario de la mejor protección asegurada por la reserva biológica más grande de Brasil. Vertebrados grandes que incluyen mamíferos, aves de caza grandes y tortugas han desaparecido de la mayoría de las islas formadas por la creación del lago de Balbina.

De las 3.546 islas creadas, solamente 25 son ahora susceptibles de albergar al menos cuatro quintas partes de las 35 especies analizadas en el estudio. El tamaño de la isla era el factor más importante para predecir el número de especies de vertebrados forestales que continúan en ellas. Benchimol subraya: "Hemos encontrado que sólo unas pocos islas mayores de 475 hectáreas todavía contenían una comunidad diversa de especies de animales y aves, que corresponde a sólo el 0,7 por ciento de todas las islas".

"Además de los efectos de la reducción de la superficie, la mayoría de las islas pequeñas sucumbieron a la exposición al viento y los fuegos efímeros que se produjeron durante una severa sequía de El Niño en 1997-98. Las islas tras los fuegos conservan incluso menos especies de vida silvestre que las islas de tamaño similar que no se vieron afectadas por los incendios forestales", subraya.

En otro estudio publicado el mes pasado en el 'Journal of Ecology', los autores mostraron que los incendios en estas pequeñas islas tienen un efecto en cadena sobre la vida animal, con aceleración de las tasas de extinción por la reducción de los bosques habitables.

"Las diferentes especies de vida silvestre responden de manera diferente en función de su estilo de vida. Las que necesitan áreas de distribución pequeñas hicieron frente mejor a la pérdida de hábitat forestal causada por la represa. Sin embargo, la futura viabilidad demográfica y genética de pequeñas poblaciones aisladas en las zonas afectadas por las grandes represas parece oscura, ya que algunas especies son capaces de mantener el flujo de genes al nadar largas distancias para llegar a otras islas", señala Benchimol.

A ello, Peres agrega:"Hemos previsto una tasa de extinción local global de más del 70 por ciento de las 124.110 poblaciones de vida silvestre de las especies que estudiamos en las 3.546 islas a través de todo el archipiélago. Estamos aportando más luz sobre los devastadores impactos de proyectos de infraestructura de gran tamaño en la biodiversidad de los bosques tropicales, algo que debería tenerse en cuenta en cualquier evaluación de impacto ambiental de las nuevas represas hidroeléctricas".

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viernes, 26 de junio de 2015

El animal dominante

Fuente
Por amor al aire (Blog) - ElMundo.es

¿Sobrevivirá el hombre a la sexta gran extinción en la Tierra, causada por él mismo?

 Paul R. Ehrlich ante la réplica de las Puertas del Infierno/ Isaac Hernández


He ahí el dilema planteado por el último y alarmante informe de la revista Science Advances, rubricado entre otros por el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México Gerardo Ceballos y por el incorregible Paul R. Ehrlich, autor de "La bomba de la población" y "".

A Ehrlich tuvimos la oportunidad de entrevistarle ante la réplica de las Puertas del Infierno de Rodin, en la Universidad de Stanford. Lejos del tono apocalíptico, nos sorprendió por su gran sentido del humor. Entomólogo por vocación, trazó un curioso paralelismo entre la especie humana y la mosca del vinagre...

"Si una mosca del vinagre descubre una plátano podrido, pronto verás una población de moscas comiendo de la misma banana. Hasta que una mosca se dispersa, encuentra otra fruta y las demás la siguen... El problema es que la especie humana dispone de una sola banana, que es la Tierra, por eso conviene cuidarla lo mejor posible".

"Hemos sido unos pésimos gestores del planeta", se lamentaba Ehrlich. "Y además somos muchos y tendemos a ser muy invasivos. Digamos que la avaricia y el afán de dominio son parte de la naturaleza humana. Ahora bien, ¿tiene que ser así para siempre? Genéticamente no hemos evolucionado apenas desde la época de Aristóteles, pero culturalmente podemos evolucionar muy rápido, y ésa es mi última esperanza".

Dicho lo cual, el informe sobre la sexta extinción en la que ya estamos es para echarse a temblar. El estudio advierte que hasta tres cuartas partes de los 8,7 millones de especies que se calcula que pueden existir en el planeta se acabarán extinguiendo en el curso de pocas generaciones.
  • Y la causa no será esta vez el impacto de una asteroide, como parece que ocurrió en la quinta extinción de finales del Cretáceo, hace 65 millones de años, cuando desaparecieron los dinosaurios.
  • Tampoco será la masiva acción volcánica, que pudo estar detrás de la cuarta extinción (que acabó con el 80% de los cuadrúpedos terrestres a finales del Triásico) y también de la tercera (que liquidó hasta el 95% de la vida marina hace 250 millones de años).
  • No será debida a un cambio climático "natural", como sucedió en la segunda gran extinción del período Devónico, ni tampoco a una rápida glaciación como la que hizo aumentar el nivel del mar más de 100 metros en el Ordovícico (hace 440 millones de años), cuando desaparecieron el 60% de las especies.

La sexta extinción está sucediendo en el período que los científicos han bautizado ya como el Antropoceno: la era en que el equilibrio de la Tierra ha sido alterado por la acción múltiple del hombre... De la deforestación masiva a la agricultura intensiva, de las emisiones de gases invernadero a la contaminación atmosférica en las ciudades, de la extracción incesante de recursos a la creación de esa "tecnosfera" que nos ha aislado de nuestro elemento natural.

Edward O. Wilson

Arrancamos con un experto en moscas y cerramos con el mayor especialista en hormigas, Edward O. Wilson. El biólogo de Harvard, padre del concepto de biodiversidad, fue también uno de los primeros en alertar sobre de la "sexta extinción". Con él hablamos con motivo de la publicación de "La creación", donde hacía un llamamiento a creyentes y no creyentes para proteger la "casa común", como diría el Papa...


"Vivimos en el paraíso absoluto y no nos damos cuenta. Nos hemos multiplicado en un período especialmente benigno en el planeta, pero estamos poniendo en peligro todas las formas de vida, incluida la nuestra. No tengo demasiadas esperanzas en que nuestra naturaleza destructiva cambie, pero sí confío sin embargo en el poder de nuestra inteligencia".

jueves, 25 de junio de 2015

Mapa. Los efectos del Cambio Climático en cada país

El Cambio Climático, es una realidad y ya se pueden ver sus primeros efectos en el mundo. Pero la mayoría de nosotros desconoce los efectos que este fenómeno podría tener en el país que habitamos.

Ahora con la publicación de un mapa global, es posible conocer descubrirlo, este mapa muestra los efectos en cada zona de la Tierra que el cambio climático podría tener sobre el planeta a finales de este siglo si continúan aumentando las emisiones de dióxido de carbono, que provocan el efecto invernadero y el calentamiento global.


El mapa ilustra cómo el cambio climático podría afectar a la economía global a medida que diferentes regiones interconectadas mediante el comercio se vean afectadas por los cambios ocasionados en el rendimiento de las cosechas, así como la incidencia de las sequías, las inundaciones y las altas temperaturas.

Además, esta herramienta muestra cómo varias regiones del mundo que ya experimentan ahora una cierta escasez de agua podrían sufrir un aumento en la frecuencia y duración de las sequías, debido en parte a que al mismo tiempo aumentará la demanda de agua para la agricultura y para el consumo de una población que cada vez es más numerosa.

El documento pronostica numerosos impactos potenciales, de los cuales destacan los siguientes:
  • Las temperaturas en los días más calurosos del año subirán en 6 grados centígrados o más por toda Europa, partes de Asia y una zona de América del Norte.
  • En un 70% de Asia se registrará un aumento del riesgo de inundaciones.
  • El número de días afectados por condiciones de sequía será un 20% mayor en algunas regiones de América del Sur, Australia y el sur de África.
  • Se desencadenará un aumento de hasta 4 grados centígrados en las temperaturas del mar en algunas partes del mundo.


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miércoles, 24 de junio de 2015

Introducción a la sexta extinción: La aceleración de especies perdidas por causas del ser humano

  • La sexta gran extinción está en marcha
  • El ritmo de desaparición de especies es 100 veces mayor desde el siglo XX.
  • Una de cada seis especies se extinguirá por el cambio climático


Las sobreexplotación de los recursos es uno de los factores que están acelerando la extinción.
En la imagen, una montaña de cráneos de bisonte americano.
DETROIT PUBLIC LIBRARY/WIKIMEDIA COMMONS

Un niño que nazca estos días verá cómo, cuando deje este mundo, unas 400 especies de animales lo harán con él. Según un estudio con datos de los últimos cinco siglos, la tasa de extinción de especies se ha multiplicado más que por 100. El ritmo, además, se ha acelerado en las últimas décadas por la acción del hombre. Bienvenidos a la sexta extinción masiva de la vida sobre este planeta.

No es la primera vez que la Tierra sufre una gran extinción de especies. En el imaginario colectivo está la de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Desaparecieron alrededor del 75% de las especies. Pero antes hubo otras cuatro, aún más mortíferas. Aquellas cinco extinciones masivas fueron causadas por fenómenos naturales, ya fueran meteoritos desde el espacio, supervolcanes o hasta la explosión de una supernova. Ahora, sin embargo, es una de las especies, la humana, la que estaría provocando la desaparición acelerada de las demás.

Un grupo de investigadores mexicanos y estadounidenses ha usado la base de datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) para estimar la actual ratio de extinción de especies. Se centraron en los vertebrados porque son de los que hay más datos, ya sea en el registro fósil o en los registros históricos.

Encontraron que, desde 1500, hay pruebas de la desaparición de 338 especies. Otras 279 ya solo se pueden encontrar en los zoos o, ante la falta de avistamientos, posiblemente se hayan extinguido. En total son 617 especies de vertebrados que han desaparecido. Y, según publican en Science Advances, la mayoría de las extinciones se han producido en el último siglo.

"Nuestro trabajo indica que ya hemos entrado en la Sexta Extinción Masiva sin duda alguna", dice el investigador del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México y principal autor del estudio, Gerardo Ceballos. Esta gran extinción es además diferente de las cinco precedentes. "La diferencia es que todas las anteriores fueron causadas por fenómenos naturales, esta está siendo causada por el ser humano. Otra diferencia es el periodo tan corto en que está ocurriendo", añade.

Pero la cifra de 600 especies puede que no diga mucho. Hacía falta un punto de referencia para poder valorar el ritmo de desaparición actual, una especie de tasa de extinción natural. En 2011, otro grupo de investigadores liderados por el paleontólogo de la Universidad de California en Berkeley (EE UU), Anthony Barnosky, que participa en el actual estudio, realizaron un intenso análisis de los registros fósiles de los últimos dos millones de años. Así, estimaron que esa tasa natural de extinción rondaría la cifra de 1,8 por cada 10.000 especies cada 100 años.


El gráfico muestra el porcentaje acumulado de especies de vertebrados 
(mamíferos, pájaros, anfibios, peces o reptiles) extinguidas desde 1500. 
La línea punteada es la tasa natural de extinción. / CEBALLOS ET AL.

En la actualidad, entendida como los últimos siglos, la ratio de extinción es hasta 100 veces mayor que la tasa natural. Para hacerse una idea, en un escenario donde prevaleciera esta tasa natural, desde 1900 se habrían extinguido nueve especies de vertebrados. En realidad, se han extinguido 477 especies. Habrían hecho falta unos 10.000 años para acabar con la vida que ha desaparecido en un solo siglo.

Además, el proceso se está acelerando. Los anfibios son la clase de vertebrados más afectados. Pero si, desde 1500 se había constatado la desaparición de 34 especies anfibias, desde 1980 se han extinguido otras 100. Y eso que no hay que descartar que muchas otras hayan desaparecido sin testigos humanos que lo confirmaran. Los investigadores, que insisten en que sus estimaciones son muy conservadoras, recuerdan que en sus cálculos no tienen en cuenta a las muchas especies que se han convertido en muertos vivientes, con poblaciones tan escasas que su función en los ecosistemas es cercano a cero.

Para Ceballos, los factores que explican estas extinciones son la destrucción del hábitat, la sobreexplotación de especies, la contaminación y el cambio climático. "Todo se deriva del tamaño de la empresa humana: el tamaño de la población que sigue creciendo, la desigualdad social, la ineficiencia tecnológica. Esas son los factores fundamentales de este enorme problema que amenaza a la humanidad", sostiene.

En sus conclusiones, los autores advierten de que la ventana de oportunidad para revertir la situación se está cerrando: "Si permitimos que el actual ritmo elevado de extinción continúe, los humanos pronto, en el breve espacio de tres vidas humanas, se verán privados de los muchos beneficios de la biodiversidad. En la escala temporal humana, esta pérdida será definitiva como muestra que, tras las pasadas extinciones masivas, la vida necesitó centenares y millones de años para volver a diversificarse". Para entonces, igual ni estamos.

Referencias

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viernes, 19 de junio de 2015

BEEHAVE, modelo digital para estudiar el Sindrome de Colapso de Colonias

Científicos del Reino Unido han desarrollado un ingenioso modelo informático que simula una colonia de abejas de miel de una forma totalmente realista en el transcurso de varios años. La herramienta se creó para investigar la preocupante disminución de población de abejas que se ha registrado en los últimos años y para identificar mecanismos de acción que mejoren su salud y supervivencia.

Aunque puedan parecer molestas, las abejas son indispensables para la vida. No sólo porque producen miel, sino sobre todo por su función polinizadora. De hecho, se estima que el 75 por ciento de la flora silvestre se poliniza gracias a las abejas y casi el 40 por ciento de las frutas y verduras que comemos procede de la polinización.

Fuente: Bruno Cordioli/ Flickr

Sin embargo, en los últimos años se está registrando una rápida y preocupante disminución en las poblaciones de abejas a nivel global, con especies desaparecidas y otras en peligro de extinción.

Es lo que se conoce como síndrome de colapso de colonias (o Colony Collapse Disorder, CCD, por sus siglas en inglés), que se está produciendo en poblaciones apícolas de Norteamérica, Europa y Japón. La larga lista de posibles sospechosos incluye parásitos, virus, hongos y pesticidas, además del cambio climático.

Para tratar de frenar este terrible desastre biológico, son muchas las investigaciones en marcha, sobre todo con colmenas diseñadas específicamente para hacer estudios. La más novedosa se ha bautizado como BEEHAVE, un modelo informático desarrollado por un equipo de científicos del Instituto de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Exeter, en Reino Unido.

Según explica la Universidad en un comunicado, a diferencia de proyectos anteriores, se trata de un exhaustivo simulador virtual de la vida de una colonia de abejas, incluyendo la puesta de huevos de la reina, el cuidado de las crías por las abejas nodrizas o la recolección de néctar y polen en un ambiente totalmente realista.

La directora del estudio, la profesora Juliet Osborne, lo define como “un verdadero desafío” para entender qué factores son los que más afectan al crecimiento de las colonias de abejas y su supervivencia. Y es que se trata de la primera simulación como tal en la que se pueden estudiar los efectos de varios factores en conjunto, desde la disponibilidad de alimentos a la invasión de ácaros y enfermedades, y en una escala de tiempo totalmente realista.

El tiempo como clave

El modelo permite a investigadores, apicultores y cualquier persona interesada en las abejas predecir el desarrollo de la colonia y la producción de miel en diferentes condiciones ambientales y prácticas apícolas. Para crear la simulación, los científicos reunieron datos e investigaciones existentes hasta el momento con los que desarrollar un nuevo modelo que integrará los procesos que ocurren tanto dentro como fuera de la colmena.

Captura de pantalla de BEEHAVE mostrando la colmena
virtual en acción. Fuente: Universidad de Exeter

Los primeros resultados del modelo demuestran que las colonias infestadas con un parásito común como es el ácaro Varroa pueden ser mucho más vulnerables a la escasez de alimentos. Los efectos durante el primer año pueden ser sutiles y pasar desapercibidos por los apicultores, acentuándose con el paso del tiempo hasta provocar el fracaso de la colonia si no se actúa con un tratamiento eficaz.

BEEHAVE también se puede utilizar para investigar las posibles consecuencias del uso de pesticidas. Por ejemplo, la herramienta es capaz de simular el impacto que supone la pérdida de abejas recolectoras. Curiosamente, los resultados demuestran que las colonias pueden ser más resistentes a esta pérdida de lo que se pensaba a corto plazo, pero los efectos pueden acumularse con el tiempo, sobre todo cuando se ven limitadas por la falta de alimentos.

La profesora Osborne añade que el uso de esta herramienta por parte de diferentes grupos interesados podría estimular el desarrollo de nuevos enfoques en relación al cuidado de las abejas, del entorno y la evaluación del riesgo que supone el uso de pesticidas. “La ventaja es que cada uno de estos factores se puede probar en un entorno virtual con diferentes combinaciones, antes de la prueba real en el campo”, destaca.

Aunque se trata de un software matemáticamente muy complejo, está disponible de forma gratuita en su página web con una interfaz fácil de usar y un manual totalmente accesible para todo aquel interesado, independientemente de su ámbito.

Multidisciplinar

El proyecto fue financiado por un premio del Consejo de Investigación de Ciencias Biológicas y Biotecnología (BBSRC) del Reino Unido con la colaboración de Syngenta, una de las principales empresas biotecnológicas del mundo, que trabaja para buscar soluciones eficaces en protección de cultivos, producción de semillas y lucha biológica.

El grupo de investigación de la profesora Osborne estudia el comportamiento y la ecología de las abejas y otros polinizadores. Para ello trabaja conjuntamente con apicultores, organizaciones de conservación, agricultores e industria, con el objetivo de conservar el mayor número de poblaciones de abejas, al tiempo que proteger y promocionar la polinización de flores silvestres y cultivos.

Y es que, como recuerda la profesora Melanie Welham, directora de Ciencia en el BBSRC, “las abejas son vitales para nuestro suministro de alimentos”. Por eso, señala la importancia de esta colmena virtual para ayudar a entender cómo afecta el impacto ambiental a la salud de las abejas.

En la misma línea, la doctora Pernille Thorbek, de Syngenta, agrega que “el estudio de varios factores en las pruebas de campo es muy complicado y difícil de llevar a cabo”, de ahí la importancia de este modelo informático como herramienta de exploración que puede mejorar la comprensión y focalizar el trabajo experimental. "BEEHAVE puede ayudar a explorar de qué cambios en los paisajes agrícolas y prácticas apícolas se beneficiará la mayoría de las abejas”, añade la investigadora.

Por su parte, el doctor David Aston, presidente de la Asociación de Apicultores británica, subraya el valor de la herramienta no sólo para la investigación científica, sino para capacitar a los apicultores para entender mejor los impactos de la agricultura y otros factores en la salud y supervivencia de sus colonias de abejas.

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