viernes, 26 de junio de 2015

El animal dominante

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Por amor al aire (Blog) - ElMundo.es

¿Sobrevivirá el hombre a la sexta gran extinción en la Tierra, causada por él mismo?

 Paul R. Ehrlich ante la réplica de las Puertas del Infierno/ Isaac Hernández


He ahí el dilema planteado por el último y alarmante informe de la revista Science Advances, rubricado entre otros por el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México Gerardo Ceballos y por el incorregible Paul R. Ehrlich, autor de "La bomba de la población" y "".

A Ehrlich tuvimos la oportunidad de entrevistarle ante la réplica de las Puertas del Infierno de Rodin, en la Universidad de Stanford. Lejos del tono apocalíptico, nos sorprendió por su gran sentido del humor. Entomólogo por vocación, trazó un curioso paralelismo entre la especie humana y la mosca del vinagre...

"Si una mosca del vinagre descubre una plátano podrido, pronto verás una población de moscas comiendo de la misma banana. Hasta que una mosca se dispersa, encuentra otra fruta y las demás la siguen... El problema es que la especie humana dispone de una sola banana, que es la Tierra, por eso conviene cuidarla lo mejor posible".

"Hemos sido unos pésimos gestores del planeta", se lamentaba Ehrlich. "Y además somos muchos y tendemos a ser muy invasivos. Digamos que la avaricia y el afán de dominio son parte de la naturaleza humana. Ahora bien, ¿tiene que ser así para siempre? Genéticamente no hemos evolucionado apenas desde la época de Aristóteles, pero culturalmente podemos evolucionar muy rápido, y ésa es mi última esperanza".

Dicho lo cual, el informe sobre la sexta extinción en la que ya estamos es para echarse a temblar. El estudio advierte que hasta tres cuartas partes de los 8,7 millones de especies que se calcula que pueden existir en el planeta se acabarán extinguiendo en el curso de pocas generaciones.
  • Y la causa no será esta vez el impacto de una asteroide, como parece que ocurrió en la quinta extinción de finales del Cretáceo, hace 65 millones de años, cuando desaparecieron los dinosaurios.
  • Tampoco será la masiva acción volcánica, que pudo estar detrás de la cuarta extinción (que acabó con el 80% de los cuadrúpedos terrestres a finales del Triásico) y también de la tercera (que liquidó hasta el 95% de la vida marina hace 250 millones de años).
  • No será debida a un cambio climático "natural", como sucedió en la segunda gran extinción del período Devónico, ni tampoco a una rápida glaciación como la que hizo aumentar el nivel del mar más de 100 metros en el Ordovícico (hace 440 millones de años), cuando desaparecieron el 60% de las especies.

La sexta extinción está sucediendo en el período que los científicos han bautizado ya como el Antropoceno: la era en que el equilibrio de la Tierra ha sido alterado por la acción múltiple del hombre... De la deforestación masiva a la agricultura intensiva, de las emisiones de gases invernadero a la contaminación atmosférica en las ciudades, de la extracción incesante de recursos a la creación de esa "tecnosfera" que nos ha aislado de nuestro elemento natural.

Edward O. Wilson

Arrancamos con un experto en moscas y cerramos con el mayor especialista en hormigas, Edward O. Wilson. El biólogo de Harvard, padre del concepto de biodiversidad, fue también uno de los primeros en alertar sobre de la "sexta extinción". Con él hablamos con motivo de la publicación de "La creación", donde hacía un llamamiento a creyentes y no creyentes para proteger la "casa común", como diría el Papa...


"Vivimos en el paraíso absoluto y no nos damos cuenta. Nos hemos multiplicado en un período especialmente benigno en el planeta, pero estamos poniendo en peligro todas las formas de vida, incluida la nuestra. No tengo demasiadas esperanzas en que nuestra naturaleza destructiva cambie, pero sí confío sin embargo en el poder de nuestra inteligencia".

jueves, 25 de junio de 2015

Mapa. Los efectos del Cambio Climático en cada país

El Cambio Climático, es una realidad y ya se pueden ver sus primeros efectos en el mundo. Pero la mayoría de nosotros desconoce los efectos que este fenómeno podría tener en el país que habitamos.

Ahora con la publicación de un mapa global, es posible conocer descubrirlo, este mapa muestra los efectos en cada zona de la Tierra que el cambio climático podría tener sobre el planeta a finales de este siglo si continúan aumentando las emisiones de dióxido de carbono, que provocan el efecto invernadero y el calentamiento global.


El mapa ilustra cómo el cambio climático podría afectar a la economía global a medida que diferentes regiones interconectadas mediante el comercio se vean afectadas por los cambios ocasionados en el rendimiento de las cosechas, así como la incidencia de las sequías, las inundaciones y las altas temperaturas.

Además, esta herramienta muestra cómo varias regiones del mundo que ya experimentan ahora una cierta escasez de agua podrían sufrir un aumento en la frecuencia y duración de las sequías, debido en parte a que al mismo tiempo aumentará la demanda de agua para la agricultura y para el consumo de una población que cada vez es más numerosa.

El documento pronostica numerosos impactos potenciales, de los cuales destacan los siguientes:
  • Las temperaturas en los días más calurosos del año subirán en 6 grados centígrados o más por toda Europa, partes de Asia y una zona de América del Norte.
  • En un 70% de Asia se registrará un aumento del riesgo de inundaciones.
  • El número de días afectados por condiciones de sequía será un 20% mayor en algunas regiones de América del Sur, Australia y el sur de África.
  • Se desencadenará un aumento de hasta 4 grados centígrados en las temperaturas del mar en algunas partes del mundo.


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miércoles, 24 de junio de 2015

Introducción a la sexta extinción: La aceleración de especies perdidas por causas del ser humano

  • La sexta gran extinción está en marcha
  • El ritmo de desaparición de especies es 100 veces mayor desde el siglo XX.
  • Una de cada seis especies se extinguirá por el cambio climático


Las sobreexplotación de los recursos es uno de los factores que están acelerando la extinción.
En la imagen, una montaña de cráneos de bisonte americano.
DETROIT PUBLIC LIBRARY/WIKIMEDIA COMMONS

Un niño que nazca estos días verá cómo, cuando deje este mundo, unas 400 especies de animales lo harán con él. Según un estudio con datos de los últimos cinco siglos, la tasa de extinción de especies se ha multiplicado más que por 100. El ritmo, además, se ha acelerado en las últimas décadas por la acción del hombre. Bienvenidos a la sexta extinción masiva de la vida sobre este planeta.

No es la primera vez que la Tierra sufre una gran extinción de especies. En el imaginario colectivo está la de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Desaparecieron alrededor del 75% de las especies. Pero antes hubo otras cuatro, aún más mortíferas. Aquellas cinco extinciones masivas fueron causadas por fenómenos naturales, ya fueran meteoritos desde el espacio, supervolcanes o hasta la explosión de una supernova. Ahora, sin embargo, es una de las especies, la humana, la que estaría provocando la desaparición acelerada de las demás.

Un grupo de investigadores mexicanos y estadounidenses ha usado la base de datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) para estimar la actual ratio de extinción de especies. Se centraron en los vertebrados porque son de los que hay más datos, ya sea en el registro fósil o en los registros históricos.

Encontraron que, desde 1500, hay pruebas de la desaparición de 338 especies. Otras 279 ya solo se pueden encontrar en los zoos o, ante la falta de avistamientos, posiblemente se hayan extinguido. En total son 617 especies de vertebrados que han desaparecido. Y, según publican en Science Advances, la mayoría de las extinciones se han producido en el último siglo.

"Nuestro trabajo indica que ya hemos entrado en la Sexta Extinción Masiva sin duda alguna", dice el investigador del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México y principal autor del estudio, Gerardo Ceballos. Esta gran extinción es además diferente de las cinco precedentes. "La diferencia es que todas las anteriores fueron causadas por fenómenos naturales, esta está siendo causada por el ser humano. Otra diferencia es el periodo tan corto en que está ocurriendo", añade.

Pero la cifra de 600 especies puede que no diga mucho. Hacía falta un punto de referencia para poder valorar el ritmo de desaparición actual, una especie de tasa de extinción natural. En 2011, otro grupo de investigadores liderados por el paleontólogo de la Universidad de California en Berkeley (EE UU), Anthony Barnosky, que participa en el actual estudio, realizaron un intenso análisis de los registros fósiles de los últimos dos millones de años. Así, estimaron que esa tasa natural de extinción rondaría la cifra de 1,8 por cada 10.000 especies cada 100 años.


El gráfico muestra el porcentaje acumulado de especies de vertebrados 
(mamíferos, pájaros, anfibios, peces o reptiles) extinguidas desde 1500. 
La línea punteada es la tasa natural de extinción. / CEBALLOS ET AL.

En la actualidad, entendida como los últimos siglos, la ratio de extinción es hasta 100 veces mayor que la tasa natural. Para hacerse una idea, en un escenario donde prevaleciera esta tasa natural, desde 1900 se habrían extinguido nueve especies de vertebrados. En realidad, se han extinguido 477 especies. Habrían hecho falta unos 10.000 años para acabar con la vida que ha desaparecido en un solo siglo.

Además, el proceso se está acelerando. Los anfibios son la clase de vertebrados más afectados. Pero si, desde 1500 se había constatado la desaparición de 34 especies anfibias, desde 1980 se han extinguido otras 100. Y eso que no hay que descartar que muchas otras hayan desaparecido sin testigos humanos que lo confirmaran. Los investigadores, que insisten en que sus estimaciones son muy conservadoras, recuerdan que en sus cálculos no tienen en cuenta a las muchas especies que se han convertido en muertos vivientes, con poblaciones tan escasas que su función en los ecosistemas es cercano a cero.

Para Ceballos, los factores que explican estas extinciones son la destrucción del hábitat, la sobreexplotación de especies, la contaminación y el cambio climático. "Todo se deriva del tamaño de la empresa humana: el tamaño de la población que sigue creciendo, la desigualdad social, la ineficiencia tecnológica. Esas son los factores fundamentales de este enorme problema que amenaza a la humanidad", sostiene.

En sus conclusiones, los autores advierten de que la ventana de oportunidad para revertir la situación se está cerrando: "Si permitimos que el actual ritmo elevado de extinción continúe, los humanos pronto, en el breve espacio de tres vidas humanas, se verán privados de los muchos beneficios de la biodiversidad. En la escala temporal humana, esta pérdida será definitiva como muestra que, tras las pasadas extinciones masivas, la vida necesitó centenares y millones de años para volver a diversificarse". Para entonces, igual ni estamos.

Referencias

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viernes, 19 de junio de 2015

BEEHAVE, modelo digital para estudiar el Sindrome de Colapso de Colonias

Científicos del Reino Unido han desarrollado un ingenioso modelo informático que simula una colonia de abejas de miel de una forma totalmente realista en el transcurso de varios años. La herramienta se creó para investigar la preocupante disminución de población de abejas que se ha registrado en los últimos años y para identificar mecanismos de acción que mejoren su salud y supervivencia.

Aunque puedan parecer molestas, las abejas son indispensables para la vida. No sólo porque producen miel, sino sobre todo por su función polinizadora. De hecho, se estima que el 75 por ciento de la flora silvestre se poliniza gracias a las abejas y casi el 40 por ciento de las frutas y verduras que comemos procede de la polinización.

Fuente: Bruno Cordioli/ Flickr

Sin embargo, en los últimos años se está registrando una rápida y preocupante disminución en las poblaciones de abejas a nivel global, con especies desaparecidas y otras en peligro de extinción.

Es lo que se conoce como síndrome de colapso de colonias (o Colony Collapse Disorder, CCD, por sus siglas en inglés), que se está produciendo en poblaciones apícolas de Norteamérica, Europa y Japón. La larga lista de posibles sospechosos incluye parásitos, virus, hongos y pesticidas, además del cambio climático.

Para tratar de frenar este terrible desastre biológico, son muchas las investigaciones en marcha, sobre todo con colmenas diseñadas específicamente para hacer estudios. La más novedosa se ha bautizado como BEEHAVE, un modelo informático desarrollado por un equipo de científicos del Instituto de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Exeter, en Reino Unido.

Según explica la Universidad en un comunicado, a diferencia de proyectos anteriores, se trata de un exhaustivo simulador virtual de la vida de una colonia de abejas, incluyendo la puesta de huevos de la reina, el cuidado de las crías por las abejas nodrizas o la recolección de néctar y polen en un ambiente totalmente realista.

La directora del estudio, la profesora Juliet Osborne, lo define como “un verdadero desafío” para entender qué factores son los que más afectan al crecimiento de las colonias de abejas y su supervivencia. Y es que se trata de la primera simulación como tal en la que se pueden estudiar los efectos de varios factores en conjunto, desde la disponibilidad de alimentos a la invasión de ácaros y enfermedades, y en una escala de tiempo totalmente realista.

El tiempo como clave

El modelo permite a investigadores, apicultores y cualquier persona interesada en las abejas predecir el desarrollo de la colonia y la producción de miel en diferentes condiciones ambientales y prácticas apícolas. Para crear la simulación, los científicos reunieron datos e investigaciones existentes hasta el momento con los que desarrollar un nuevo modelo que integrará los procesos que ocurren tanto dentro como fuera de la colmena.

Captura de pantalla de BEEHAVE mostrando la colmena
virtual en acción. Fuente: Universidad de Exeter

Los primeros resultados del modelo demuestran que las colonias infestadas con un parásito común como es el ácaro Varroa pueden ser mucho más vulnerables a la escasez de alimentos. Los efectos durante el primer año pueden ser sutiles y pasar desapercibidos por los apicultores, acentuándose con el paso del tiempo hasta provocar el fracaso de la colonia si no se actúa con un tratamiento eficaz.

BEEHAVE también se puede utilizar para investigar las posibles consecuencias del uso de pesticidas. Por ejemplo, la herramienta es capaz de simular el impacto que supone la pérdida de abejas recolectoras. Curiosamente, los resultados demuestran que las colonias pueden ser más resistentes a esta pérdida de lo que se pensaba a corto plazo, pero los efectos pueden acumularse con el tiempo, sobre todo cuando se ven limitadas por la falta de alimentos.

La profesora Osborne añade que el uso de esta herramienta por parte de diferentes grupos interesados podría estimular el desarrollo de nuevos enfoques en relación al cuidado de las abejas, del entorno y la evaluación del riesgo que supone el uso de pesticidas. “La ventaja es que cada uno de estos factores se puede probar en un entorno virtual con diferentes combinaciones, antes de la prueba real en el campo”, destaca.

Aunque se trata de un software matemáticamente muy complejo, está disponible de forma gratuita en su página web con una interfaz fácil de usar y un manual totalmente accesible para todo aquel interesado, independientemente de su ámbito.

Multidisciplinar

El proyecto fue financiado por un premio del Consejo de Investigación de Ciencias Biológicas y Biotecnología (BBSRC) del Reino Unido con la colaboración de Syngenta, una de las principales empresas biotecnológicas del mundo, que trabaja para buscar soluciones eficaces en protección de cultivos, producción de semillas y lucha biológica.

El grupo de investigación de la profesora Osborne estudia el comportamiento y la ecología de las abejas y otros polinizadores. Para ello trabaja conjuntamente con apicultores, organizaciones de conservación, agricultores e industria, con el objetivo de conservar el mayor número de poblaciones de abejas, al tiempo que proteger y promocionar la polinización de flores silvestres y cultivos.

Y es que, como recuerda la profesora Melanie Welham, directora de Ciencia en el BBSRC, “las abejas son vitales para nuestro suministro de alimentos”. Por eso, señala la importancia de esta colmena virtual para ayudar a entender cómo afecta el impacto ambiental a la salud de las abejas.

En la misma línea, la doctora Pernille Thorbek, de Syngenta, agrega que “el estudio de varios factores en las pruebas de campo es muy complicado y difícil de llevar a cabo”, de ahí la importancia de este modelo informático como herramienta de exploración que puede mejorar la comprensión y focalizar el trabajo experimental. "BEEHAVE puede ayudar a explorar de qué cambios en los paisajes agrícolas y prácticas apícolas se beneficiará la mayoría de las abejas”, añade la investigadora.

Por su parte, el doctor David Aston, presidente de la Asociación de Apicultores británica, subraya el valor de la herramienta no sólo para la investigación científica, sino para capacitar a los apicultores para entender mejor los impactos de la agricultura y otros factores en la salud y supervivencia de sus colonias de abejas.

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miércoles, 17 de junio de 2015

Principales reservas subterráneas de agua en el mundo se están agotando

De acuerdo a un estudio, 21 de las 37 mayores reservas subterráneas del planeta perdieron más agua de la que recibieron durante una década de observación, entre 2003 y 2013.


Más de la mitad de los principales acuíferos subterráneos del mundo se están agotando a un ritmo alarmante, según un estudio con nuevos datos captados por satélites de la NASA.

El estudio, publicado este martes por la revista "Water Resources Research" y divulgado hoy por los medios, señala que 21 de las 37 mayores reservas subterráneas del planeta perdieron más agua de la que recibieron durante una década de observación, entre 2003 y 2013.

De esas 21 reservas, hay 13 que experimentaron en el período de análisis fuertes declives en sus niveles de agua.

Estos acuíferos subterráneos suministran el 35 % del agua usada por los seres humanos, por lo que la situación "es bastante crítica", en palabras de Jay Famiglietti, científico de la NASA e investigador de la Universidad de California.

"Dada la rapidez con la que estamos consumiendo las reservas mundiales de agua subterránea, necesitamos un esfuerzo global coordinado para determinar la cantidad que queda", advirtió.

Gracias a los datos de los satélites Grace de la NASA, que captaron los cambios en los niveles de agua de los acuíferos entre 2003 y 2013, los científicos han descubierto que las reservas en peor situación están en regiones pobres y muy pobladas, como el noroeste de la India, Pakistán y el norte de África.

Y los expertos alertan de que el cambio climático y el crecimiento de la población contribuirán a empeoran todavía más la situación de estos acuíferos subterráneos.

El ejemplo es el estado de California (EE.UU.), golpeado por la sequía y que está obteniendo ahora el 60 % del agua que necesita de reservas subterráneas frente al promedio del 40 por ciento.

Los datos de satélites de la NASA conformaron la primera evaluación detallada para demostrar que los principales acuíferos realmente están dando batalla para mantener el ritmo de las demandas de la agricultura, las poblaciones en crecimiento, y de industrias como la minería. “La situación es bastante crítica”, afirma Jay Famiglietti, científico de la NASA. Según él, los problemas con el agua subterránea se ven agravados por el calentamiento global.



El acuífero del mundo que presenta más dificultades —que está sufriendo un agotamiento rápido con poco o ningún signo de reabastecimiento— es el Acuífero Árabe, una fuente de agua utilizada por más de 60 millones de personas. Le siguen la cuenca del Indo en la India y Pakistán, y la cuenca del Murzuk-Djado en Libia y Níger.